dimarts, 7 de març de 2017

TITANES DE MAR

La negra oscuridad dio paso a una azulada penumbra. Estaban de pie sobre el lecho arenoso del fondo. Se acercaron a mí y estrecharon mis manos.

- Hola Jim. Ella es Tethis, mi esposa, y yo soy Océano, el señor de las aguas. Bienvenido.

¿Estaba vivo o muerto?

- Ayudadme a regresar a la superficie. He luchado titánicamente por subir al bote donde iban mi mujer y mis hijos.

- Sabemos de tu esfuerzo. Por eso hemos venido a buscarte, dijo Océano.

- Me necesitan y yo a ellos.

- No es posible. Has perdido esa batalla, pero tu sacrificio será recompensado.

- ¿Cómo?, pregunté sardónicamente.

- Formarás parte de una leyenda. Las crónicas terrenales te recordarán cientos de años.

- ¿Y a quién le importa eso? ¡Quiero vivir!

- No temas. Ven.

No temía; sólo me odiaba por haber confiado en aquella maldita publicidad. El buque de los sueños decía. De los sueños rotos, debería haber dicho.

Ane

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada

Comenta