dimarts, 2 de maig de 2017

EL BUQUE DE LOS SUEÑOS

Josefa mira desde su bote al Titanic. En su cubierta ha dejado sus sueños, su vida y su marido. Mientras una lágrima cae de sus ojos resuena en su mente las últimas palabras de su marido, "Pepita, que seas muy feliz". Nuevas ideas asaltan su mente, si le hubiesen hecho caso a su suegra, si no hubiesen navegado. ¿Cómo podía haber puesto punto final a su matrimonio aquel buque de los sueños en las gélidas aguas del Atlántico? La condesa de Rothes le cogió la mano y con tono comprensivo le dijo:
- Ahora tú tendrás que vivir por los dos. La mejor manera es que seas feliz como te ha deseado.
Y Pepita rompió a llorar mientras el Titanic se hundía en el mar.

Ulises

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