dimarts, 2 de maig de 2017

LA ESPERA

Los únicos colores que ven sus ojos son el negro de la oscuridad, el gris de las personas y el blanco del transatlántico. Oye los gritos de otros mientras el agua helada va subiendo agonizantemente por su cuerpo. Se siente inquieto y desconcertado pero sabe que su madre jamás lo defraudará, y que volverá en cuanto haya encontrado a su padre. Junto se irán de este sitio. Se mantiene en perfecto silencio, incluso cuando el agua le llega al cuello. Desde dentro de la cabina es testigo de cómo miles de sueños desaparecen en un abrir y cerrar de ojos. Recibe su muerte inocentemente, con los brazos bien abiertos y sin atisbo de miedo. Puede que hoy, en algún lugar remoto del océano Atlántico, aún la espere.

Violet Estrelló

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada

Comenta