dilluns, 15 de maig de 2017

Y LA ANGUSTIA SE APODERÓ DE MÍ

Empecé a correr cuando el pánico se apoderó de mi cuerpo. Miraba al suelo y veía como el agua me empezaba a llegar por los tobillos, por lo que cada vez era más complicado abrirme paso. De repente alguien me cogió la mano y empezó a estirar de mí, le seguí sin saber a dónde me dirigía. Mi cuerpo estaba paralizado, inmóvil, no oía nada. Lo único que pude escuchar a la perfección entre los gritos y lloros de la gente fue la voz de un hombre que me decía que debía saltar a una barca para poder escapar. Cuando estuve a punto de dar el salto, escuché una voz que chilló: ¡Corten!

Dreamer

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada

Comenta